miércoles, 30 de marzo de 2016

Atrapado en el manto de la noche.



La noche me atrapó en su manto.
Poema



Se hizo eterna la noche
cuando descendió una estrella
y envolviéndome en su brillo
hizo real mi quimera.

Con todo su resplandor
supo acariciar mi esencia
y con su garbo de Diosa
se impuso por su presencia.

Yo que alejarme intentaba
por no toparme con ella,
me dejé abrazar con fuego
y brasas de su vehemencia.

Quise escapar y no pude,
del hechizo de su llamas;
de su hermosa compañía
...de la ternura de su alma.

Bajó para curar heridas
y hacer el bien con su luz,
para detener sangrías
aliviando nuestra cruz.

No pude resistir su hechizo
al no hallar explicación
...en verdad había un anhelo
que turbaba mi razón.

Supieron los cuatro vientos
y musas de las pasiones,
que no existen pormenores
si ensamblan dos corazones.

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Autor: Jorge Horacio Richino

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Poema publicado simultáneamente

en éste y otros sitios web del autor.
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viernes, 4 de septiembre de 2015

jueves, 3 de septiembre de 2015

Seguramente elegimos el camino equivocado.


El texto de la imagen aclara el título de este artículo.




Jorge Horacio Richino
"El Escritor de la Web"



martes, 23 de junio de 2015

La culpa es del paladar.


Antes que el "cinturón gástrico" deberían inventar "el paladar impermeable";
seguramente sería mucho más efectivo a los fines que persigue el primero de 
los mencionados.



Jorge Horacio Richino   -   El Escritor de la Web



miércoles, 15 de abril de 2015

Que pena...pero ya es tarde!



El barco encallado.


Soy ese barco encallado
que navegó por mil mares
disfrutando de las olas
cuando no arreciaban fuerte,
cuando las velas se inflaban
alejadas de la muerte.

Pero corrieron los tiempos
y la escoria de la vida
me consumió las entrañas;
y aunque seguía flotando
sin haber tocado fondo
me vi pronto naufragando.

Una playa solitaria
empeñada en atraparme
me fue llevando despacio
hasta que pudo estancarme.
¡Que pena que da mi barco!
¡Que pena...pero ya es tarde!

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Jorge Horacio Richino

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